by Samaria Márquez Jaramillo

C o n t e n i d o

Editorial

La Biblia no revela la fecha del nacimiento de Jesús, ni dice que se deba celebrar ese acontecimiento. La Biblia teológica y La Literatura eclesiástica  de John McClintock y James Strong, dice: “La celebración de la Navidad no es un mandato divino, ni tiene su origen en el Nuevo Testamento”.

Investigando en la historia de la Navidad se tiene claro que la Navidad surge de ritos paganos y la Biblia repite que si se adora a Dios de un modo que él no aprueba, en realidad lo ofendemos. (Éxodo 32:5-7).

 Los primeros cristianos no celebraban el cumpleaños de Cristo porque consideraban estas festividades como “reliquias de las prácticas paganas”.  No hay prueba de que Jesús haya nacido el 25 de diciembre. Al parecer, los líderes de la Iglesia eligieron esa fecha para que coincidiera con la época de las celebraciones paganas del solsticio de invierno. Los cuatro primeros siglos de la era cristiana presenciaron la lucha continua por dar a conocer la doctrina que fue  aceptada en el s. IV. 

En el Edicto de Milán del año 313, el monoteísmo empieza a igualarse con el paganismo tradicional, pero fue alrededor de medio siglo después, en el año  350, cuando el papa Julio I pidió que el nacimiento de Cristo fuera celebrado el 25 de diciembre, algo finalmente decretado por el papa Liberio.

 

“Las Saturnales, fiestas romanas que se celebraban a mediados de diciembre, sentaron en muchos aspectos el modelo para el jolgorio navideño. De ellas se tomaron, por ejemplo, los banquetes, la entrega de regalos y el encendido de velas.” (The Encyclopedia Americana.) El origen de la Navidad se ha citado tradicionalmente en las Saturnales, las fiestas en honor a Saturno que se cumplían en Roma entre el 17 y el 23 de diciembre, celebrando que los días comenzaban a alargarse. Sin embargo, quizá tuviese una importancia aún mayor la fiesta del ‘Sol Invictus’, instituida por Aureliano en el año 274 y convertida en fiesta suprema por Constantino. 

En cuanto al Árbol de Navidad,  La Encyclopædia Britannica señala: “El culto a los árboles era común entre los europeos paganos y sobrevivió a la conversión de estos al cristianismo”. Una de las prácticas derivadas de este culto es “colocar un árbol de Navidad a la entrada o en el interior de la casa durante la fiesta invernal”.

Todo lo anterior prueba que el Universo no es justamente lo  que describe el Nuevo testamento ni la humanidad tiene el mismo tiempo empezado a contar con el nacimiento de Jesús y que tomando de allá, de allí y de acullá se formaron las culturas. En todas ellas la Navidad es una fiesta de amor, esperanza y renovación. No es solo una fiesta religiosa pues tiene un amplio carácter  heterodoxo. 

Saber que se puede, lograr que se pueda y cantar que somos un pueblo sin piernas pero que camina…  desea para todos la revista digital Letras Liberadas