by Samaria Márquez Jaramillo

Editorial

Este presente es insumo para la historia contemporánea

Sobre el ayer, hoy y mañana, actuales, se  plasmarán cada uno de los acontecimientos o hechos históricos del ahora y aquí, acción que se cumplirá mediante una muy particular forma de historiar este complejo presente.

Los encargados de los recuentos del pasado centraban la atención en los acontecimientos de naturaleza militar. Las Ciencias Históricas modelo siglo XXI afirman su trabajo en las diferentes disciplinas que aportan a la historiografía tales como economía, sociología, cultura, las elecciones, los partidos, la opinión pública, el legado institucional, económico, social, político y cultural, los medios, la política, etc., lo que las condujo a una operación histórica que le restaba importancia a los héroes, guerras y batallas.

La literatura es el espejo que refleja lo inmaterial de la humanidad, sus emociones, temores, ilusiones, avatares, esfuerzos…

George Orwell, en su libro publicado el 8 de junio de 1949 con el título de 1984, hizo saber que el sistema más usado por los estados,

cuando quieren avasallar y tiranizar, es crear enemigos , peligros y vigilantes del pensamiento, para mediante el  dolor, la desesperación y las amenazas , aniquilar la fortaleza del disenso; veámoslo: Winston Smith, el protagonista, trabaja como censor en el Ministerio de la Verdad y debe constantemente revisar la historia para adecuarla a las circunstancias, complots y alianzas del presente. Él y sus compañeros son controlados como parte de la masa por el omnisciente Gran Hermano. Orwell entendió que los regímenes opresivos siempre necesitan enemigos y peligros. En 1984 mostró cómo estos pueden crearse arbitrariamente atizando las emociones de la gente a través de la propaganda del miedo. El terror en 1984 es la aniquilación del yo y la destrucción de la capacidad para reconocer el mundo real , pues se hace imposible entender que “las cosas son como son y no como debían ser”.

Ahora todas las organizaciones políticas, religiosas y comerciales se dedican a alimentar sentimientos aterrorizados: “Caminamos hacia el infierno”… Los pedidos del libro de Orwell aumentaron un 9.500%, según la editorial Penguin. Durante lo transcurrido bajo ismos (el pandenismo, a través del proteccionismo que impone el caurentenismo para tenernos a todos bajo el dominionismo del terrorismo) se extiende un tiempo histórico que hace prever que algo gordo se cocina; lo anuncian las tantas narrativas terroríficas con las que quieren implantar a la humanidad una carga de sumisión, sensación de pequeñez, opresión y aplastamiento.