by Samaria Márquez Jaramillo

Edición número 13
30 de octubre de 2020

Para ser bruja, preciosa,
debes oler siempre a ajo,
tener la cara verdosa
y el pelo como estropajo.
Ser huesuda y orejuda
y lucir en la nariz
una verruga peluda,
larga como una lombriz.

Tener un único diente
y una colosal joroba,
hablar con voz estridente
y apoyarte en una escoba.
Si además de todo esto,
te vistes siempre de oscuro
y tienes un gato infecto,
serás real bruja, ¡seguro!