Manuel Puig
Manuel Puig

“La novela cuyo nombre sirve de título, lleva a consecuencias inesperadas a la escritura narrativa de Manuel Puig. Nos hallamos aquí ante el encuentro áspero y destructivo de dos soledades en Nueva York: un enfermo, argentino, y su cuidador, un norteamericano, ambos hostigados por la ausencia de la mujer que esperan, rechazaron o perdieron para siempre. La dificultad para establecer los canales de mutua confianza que conduzcan al tan necesario afecto es inicialmente el tema conductor. En esta confrontación, cada uno de ellos se revelará al otro y a sí mismo, y surgirán áreas progresivamente descubiertas al lector y a los propios personajes en los que una personalidad se proyecta, redobla, asume, reinventa, descubre o vampiriza en la otra. Lo que aquí más atrae y subyuga al lector es tal vez la maestría con que Puig se sirve de un material nuevo en su obra —la vida cotidiana norteamericana, en el personaje de Larry— y el depuradisimo y soberano arte —hecho de rigor verbal y de penetración humana— con que, al hilo estricto de diálogos y silencios, revela la faz profunda de unos seres en quienes cada uno de nosotros difícilmente dejará de reconocer algo de sí mismo”: Sipnosis de Editorial Planeta.


Manuel Puig, familiarmente conocido como Coco, fue novelista y escritor argentino, aficionado al cine, conocido mundialmente, por sus novelas “La traición de Rita Hayworth”, “Boquitas pintadas” y “El beso de la mujer araña”. Durante su infancia vivió dos acontecimientos muy negativos, que influyeron fuertemente en su vida: Su madre dio a luz un niño sin vida, y a Manuel, en su niñez , intentó violarlo un joven, cercano a su familia. Relacionó esas situación con las personas, unas eran violentas e intentaban dañar y otras eran débiles o fuertes, ¿quién sabe?, pero de todos modos se les negaba el derecho a vivir. Este paralelismo se convirtió en un problema para toda su vida. En su etapa de madurez, con otra visión, llegó a pensar que la sexualidad era algo muy banal, como para definir la identidad de una persona.

Las deliberaciones de los jurados en dos premios a los que Puig concurrió dan buena cuenta del rechazo que despertaba entre la mayoría de sus colegas. En 1965, en el premio Biblioteca Breve de Seix Barral, galardón simbólico por su capacidad para consagrar a varios autores latinoamericanos de entonces, Puig participó con su obra ‘La traición de Rita Hayworth’ , que empató en la ronda final de votaciones con ‘Últimas tardes con Teresa’, de Juan Marsé. La discusión sobre quién debía llevarse el galardón fue bastante tensa: Luis Goytisolo apostó por ‘La traición de Rita Hayworth’, mientras que Vargas Llosa se opuso tajantemente, al considerar que la obra era poco literaria y que su autor escribía «como Corín Tellado”. Con los años, el numero de reediciones, el ruido de las noticias sobre él y la excelente y generalizada buena crítica, probaron que Vargas Llosa estuvo equivocado.