by Samaria Márquez Jaramillo

Al pie de la letra

Samaria Márquez Jaramillo

A diario, en una velada vespertina, mi papá iniciaba cantando siempre lo mismo, mientras que mi mama se burlaba de la falta de repertorio.

Mi pueblo, La Tebaida, un municipio del Quindío en Colombia,
por esas calendas carecía de acueducto y de servicio de energía
pública pero teníamos una lámpara Coleman, un cancionero y un
típico instrumento de cuerdas, que disimulaban la escasez del
entorno, la crueldad del vivir campesino, un presente de
carencias irremediables, y la voracidad del paso de los años que,
con oficio de escoba, dispersaba en la nostalgia las canciones
que mi padre entonaba, noche tras noche, al son de su tiple.

Transcurría 1954 y los primeros años de mi vida iniciaban el tránsito hacia la bodega rotulada como materiales de segunda, mientras yo intentaba asumir lo que los mayores llaman tener en
uso la razón, esa de la que ahora, sobrepasado el borde de mi séptima década de vida , reconozco que perdí sin estrenar.

La Tebaida tenía una escuela de niñas y la escuela de niñas una profesora que presumía de no necesitar amar, porque los hombres causaban penas y era “absurdo repetir el Sermón de la montaña”…

En una clase de iniciación a la Cívica, la profe repentinamente

nos preguntó:

– ¿Quién sabe cantar el Himno Nacional?

– Yo, señorita, dije levantando la mano. Yo lo sé, repetí orgullosa

– Cántelo, dijo la maestra.

Con voz destemplada y ninguna obediencia a la melodía, con tono que podría llamarse grito, canté:

“Para tus ojos negros, / de exótica belleza/ yo guardo en mi escarcela/ el mejor madrigal, / dame a beber tus labios, como preciada ofrenda …”

– Cállese, niña grosera, ¡Cállese!, no sea irrespetuosa, me interrumpió la institutora … Las lágrimas corrían por mi cara pero yo seguía cantando.

– ¿Quién le enseñó que una canción de montañeros es el Himno Nacional de Colombia?

– Lo aprendí de mi mamá, señorita. Mi mamá, que no dice mentiras, antecito de que nos acostemos y cuando mi papá empieza a cantar, dice: “Y ahora, como todas las noches, escucharemos el Himno Nacional: ‘Para tus ojos negros, de exótica belleza, yo guardo en mi escarcela…’ ”  https://www.youtube.com/watch?v=DwqUKuk7Fkc