by Samaria Márquez Jaramillo

El fin del 2020 se acerca

Redacción Revista Letras Liberadas

Las mismas emociones, los mismos sentimientos y otras reflexiones vienen como equipaje de  noviembre. ¡Ah, el tiempo! , cómo pasa, cómo vuela y cómo termina con la vida y es portador de nostalgia, incertidumbre, preguntas y respuestas sobre el misterio de la existencia. 

Cuando llega el mes 11 empezamos a escuchar: ¡Se fue el año! Es cierto, 2021 nos avisa que está próximo a aterrizar, con su luna  plena, brillante y sus fríos vientos; al mismo tiempo  la vida se nos va extinguiendo y nos abandona. Solo los niños no sienten el paso de los años  en su mundo ilusorio de juegos y fantasía; mientras  los adolescentes sienten que el tiempo se detuvo en sus sueños.

 

Muchas veces escuchamos decir que los años ahora van más de prisa. Pero tal vez sea por el ritmo de los afanes, del estrés, de la lucha por vivir más y por esa ansiedad de querer tenerlo todo, de competir, de abarcar mucho. Los tiempos son los mismos de ayer y serán los de siempre. Un siempre que en honor de la verdad debería escribirse entre interrogaciones. Dios mismo tiene su tiempo. Así lo describe la Biblia: Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer que pasó, y como una de las vigilias de la noche, Salmo 90:4.
En pocos días y en un ambiente de tradición, se alojarán entre nosotros los tiempos de paz y de amor para los seres de buena volundad mientras que en esta quincena están los cementerios cubiertos de flores, de añoranzas y de lágrimas. El masoquismo instituyó una fecha para auto flagelarnos con remordimientos. Por eso hay mes de los difuntos. Es la oportunidad para repetirnos “Pudimos ser mejores con él o ella pero ya no hay remedio…”

Azotados por el Coronavirus, ya la noche del 31 de octubre no se cumplió   copiando el Halloween gringo. Algo bueno tenía que darnos la Pandemia.  Somos latinoamericanos, no sudacos. Reconozcámonos, valoremos la veta creativa, emancipadora, orgullosa de ser, que bulle en nosotros. ¡Adelante con los faroles! … 

Los más osados, emprendedores o de intelecto más  ágil  se reconocerán en la frase anterior, escrita entre símbolos de admiración  y que es una expresión con la que se indica el firme propósito de iniciar o continuar algo, a pesar de las dificultades y de las molestias  El ansia de llegar, dejando atrás la oscuridad, exprime  las posibilidades hasta el extremo de necesitar algún truco, alguna estratagema para salir del paso mediante  algún slogan.

Los que se anticipan al tiempo ya tienen  adornadas sus casas con los colores de la Navidad, la revista Letras Liberadas, imitándolos, desde ya desea a sus lectores una Navidad iluminada por la luz de luna llena, un corazón que tenga cabida para emociones nuevas, limpias, tibias, con olor de yerbabuena, unos caminos expeditos para marchas que avancen y una orgullosa aceptación de la realidad.  

¿, Será pedir demasiado augurar, incluso,  una Navidad sin corrupción?