by Samaria Márquez Jaramillo

Cita múltiple con la muerte

Manuel M. Almeida *

* Manuel M. Almeida (Las Palmas de Gran Canaria, 1962- 14 de julio 2020) Fue un  periodista y escritor. Publicó las novelas ‘Tres en raya,(1998, Alba Editorial) —finalista del Premio Internacional Alba/Editorial Prensa Canaria, 1997—, ‘Evanescencia’ (Mercurio Editorial, 2017) y ‘El Manifiesto Ñ’ (Editorial Siete Islas, 2018), así como las colecciones de relatos ‘El líder de las alcantarillas’ (Amazon, 2016) y ‘Cuentos mí y narrat nimos’ (Mercurio Editorial, 2017), además de poesía  recogida en su blog mmeida.com redes sociales, revistas y periódicos. De 2004 a 2014 mantuvo el blog mangaverdes.es, con el que cosechó seis premios internacionales, entre ellos al Mejor Comunicador, en Internet (Asociación de Usuarios de Internet, 2010). Como periodista trabajó, entre otros medios, en Cadena 100, ‘La Gaceta de Las Palmas’, ‘La Provincia’, revista ‘Anarda’, ‘La Tribuna de Canarias’, ‘El Mundo/La Gaceta de Canarias’ o ‘Canarias7’, ejerciendo en los tres últimos el puesto de subdirector. Publicó dos trabajos discográficos como cantautor, ‘Nueva semilla’ (Diva Records, 1990) y ‘En movimiento’ (Chistera, 1992). dirigIó  DRAGARIA. Revista canaria de literatura. La revista Letras Liberadas publica el presente artículo en honor del gran amigo, excelente periodista y famoso escritor.

Que dos escritores de relieve fallezcan el mismo día de un mismo año, como aconteció  el 19 de febrero de 2016, con Harper Lee y Umberto Eco, no es usual, pero tampoco resulta inaudito. Ya ocurrió con Eduardo Galeano y Günter Grass  el 13 de abril del 2015. Triste coincidencia. Un giro inesperado, una filigrana más de ese azaroso narrador que es el destino.

Que dos o más escritores de huella inmortal mueran el mismo día, pero en distintos años, es un suceso mucho más habitual, sin rasgo alguno de extraordinario. Siglos y siglos de creación literaria y medio milenio y pico de palabra impresa dan para eso y para más. Sin embargo, el fallecimiento casi simultáneo de los autores de El nombre de la rosa y Matar a un ruiseñor , ha despertado en mí una cierta chispa de curiosidad, y me ha llevado a montar este artículo, intrascendente si quieren pero muy entretenido –al menos para quien les escribe–, a caballo entre el homenaje y la documentación.  

Pero, como no he querido quedarme sólo con la parte fúnebre de la efeméride, he realizado también una recopilación de aquellos escritores y escritoras que no murieron, sino que nacieron tan señalado día. Aquí no hay coincidencia de años. Los más cercanos son Daína Chaviano y Helen Fielding (1957 y 1958, respectivamente).

Lo que sí he podido observar, con notable satisfacción, es que el número de nacidos en esta fecha casi duplica el número de óbitos, y que entre ellos se encuentran algún otro Nobel y personalidades de la talla de André Breton, Jaime Bayly o Alfredo Bryce Echenique. Así que no debemos descartar la idea de que, con todo el dolor que hayan podido producir las muertes de ese pasado  febrero, también ese mes  haya visto nacer a un futuro gran literato o literata. Quién sabe qué complejas tramas estará urdiendo, para esas decenas de miles de neonatos que nos acompañan desde hace seis años, la invisible fabuladora que es la  Providencia.