by Samaria Márquez Jaramillo

El estiércol de burro

Federico Henríquez Gratereaux

Nacido en Santo Domingo. Periodista y ensayista, ha desempeñado, entre otros, los cargos de administrador general del Listín Diario (1963-1966),  director de Relaciones Públicas de la Presidencia (1978-1982) y de la Pontificia Universidad Católica  y secretario de Estado. Fue director general del periódico El Siglo desde 1997 hasta el cierre de ese diario, en el año 2002.

 

Todos los días del mundo escuchamos historias y opiniones azorantes. Los periodistas siempre tienen algún tema estrafalario alrededor del cual redactar un titular “sensacional”. Ayer supe de un viejo campesino que fumaba estiércol de burro. Se metía en los senderos por donde transitan burros cargados de leña para rellenar su pipa con “el mejor estiércol”. Escogía aquellos excrementos que se hubiesen secado al sol al borde del camino. Los fabricantes de picadura de tabaco han tenido que enfrentar una campaña sanitaria sobre los efectos dañinos del tabaco. El estiércol, como se sabe, es una materia orgánica que se usa para abonar casi todos los sembrados.

 

Se recomienda para las siembras de vegetales y legumbres; se hace énfasis en que tal o cual producto agrícola no ha sido abonado con fertilizantes químicos. Ahora, en todas partes, vemos publicitadas las “ventajas del humus”, las “conveniencias para la salud” que derivan de consumir productos “ecológicos” o de los que llaman “orgánicos”. ¿Puede producir cáncer en los pulmones fumar pipas cargadas con estiércol de burro? ¿Lo que es bueno para la fertilidad de la tierra, o para la abundancia de las cosechas, puede ser malo para los pulmones? El viejo de la pipa de estiércol afirma que él canta mejor que todos los demás varones del poblado… porque fuma “picadura de burro”.

No podemos dar crédito a lo que opina este anciano, aunque sea alcalde pedáneo de Los Légamos, pues él afirma que la tuberculosis se cura bebiendo sangre de caballo. Cuando era niño, si lo atrapaba una gripe, tosía mucho; su madre, preventivamente, le hacía beber en las mañanas una taza para café llena de sangre de caballo. De modo que él no sabe si su vigorosa voz de barítono se debe al estiércol de burro o a la sangre de caballo.

Con el auge de la tecnología  estas noticias tendrán alojamiento en los periódicos y revistas digitales. Ya tienen puestos señeros en las redes: el bicarbonato de sodio, la auyama, la moringa –planta a la cual atribuyen la longevidad de Fidel Castro-, el jugo de pepinos, la miel de abejas con limón. Espero que médicos hematólogos y neumólogos estén en condiciones de aclarar las dudas de nuestros lectores.