Poeta invitado: Gustavo Rubio

by Samaria Márquez Jaramillo
Poeta invitado: Gustavo Rubio

Poeta y cuentista y novelista, nació en Armenia (Quindío) en 1952. En 2003 hizo parte de los ganadores del concurso Descanse en Paz la Guerra, organizado por la Casa de Poesía Silva, con el poema «Abuso de domicilio». También fue merecedor del Premio Nacional de Cuento Corto Diario El Tiempo – Intermedio Editores 2001. Ha sido coordinador del taller literario Carmelina Soto en el Instituto de Bellas Artes de la Universidad del Quindío. Hace parte de la Antología Poética del Siglo XX en el Quindío y de la Cátedra de la Quindianidad. Es coautor de la colección de cuentos «Reventando la palabra» (1989), y autor de los poemarios «Los muros y la rosa» (1997) y «El amor esa bestia un tanto sola» (2003). «Poemas del cuarto» está conformado por 34 poemas, entre ellos «Abuso de domicilio», texto con el que Rubio mereció ser uno de los ganadores del concurso Descanse en Paz la Guerra. Los poemas abordan temas tales como el amor erótico, la cotidianidad de la vida, el devenir, la muerte y la tarea del poeta. Comenta el escritor en la presentación del libro, que los textos recogidos en «Poemas del cuarto» procuran «mostrar en detalle y en temática, los sucesos nimios de la vida privada» (pág. 5). Todos los temas tratados se ubican en un espacio cerrado y privado, el cuarto; sin embargo ese espacio se amplifica sin abandonar su naturaleza intima, de tal modo que el cuarto puede abarcar una ciudad entera. Así, esos sucesos que Rubio llama «nimios» no se desligan del afuera, es decir, del contexto social, histórico y político. En cuanto a las imágenes de los poemas, se puede decir que son cambiantes y móviles; ellas muestran las transformaciones que sufre el cuarto, de espacio pequeño pasa a espacio gigante o ciudad, y viceversa.

De Allan Poe a Jorge Guillén, de Boston a Valladolid y de España a Armenia, Quindío, se transmutan las palabras para residir en Gustavo Rubio Guerrero, paradigma de la poesía pura, un ser sencillo, con la humildad que es dignidad de pensador sobrio y sin alardes. Se llama, a sí mismo, autodidacta de pensamiento y de oficio. Los versos, plenos de lírica del poeta quindiano, considerado uno de los mejores en Colombia, se caracterizan por la introspección y la expresión de los sentimientos. De su trabajo, Rubio Guerrero dice: “Un poema no narra una historia propiamente dicha, en él no se desarrolla una acción, sino que los versos expresan una emoción determinada, tal vez fuera del límite de la razón , pero que debe ser, también: narración, descripción, realidad, coherencia y musicalidad.” Y de su ejercicio vivencial afirma con orgullo: “Soy autodidacta de formación y de oficio… Entre el amor y el desierto / tendría que inventar un puente/una caricia menos fría/ soledades de besos y palabras dulces/ poemas que anclen donde nunca llegas/ tendría que despojarme de lo mío/ de esta mirada como calles desiertas, de estos senderos en el día/ tendría que ahogarme en mis propias aguas/ decir amor toda la distancia/ un corazón a través del desierto/ al fondo del oasis decir que soy/ entre tu carne un poco y un instante/ habría de construir un modo de amar/ lejos del desierto un amor sin calles/ sin edificios y torpes alusiones / habría de amarte y desnudarte a plena luz del día /besarte en la metáfora que nos separa/ y nos hace dos todavía / habré de amar tu desierto tu espejo de gestos / tu puerta de insomnios dos cuerpos entonces/ amándose al sol de medio día.


Gustavo Rubio Guerrero