by Samaria Márquez Jaramillo
San Jordi, los libros, el dragón y la rosa

SAN JORDI, LOS LIBROS, EL DRAGÓN Y LA ROSA

Ramón Casalé i Arán

Relacionar una circunstancia o hecho con el entorno en que se generó, en donde un texto determinado produce una significación relacionada con otras que le rodean, puede hacer caer la contextualización en el ámbito discursivo.

Cada sociedad posee festividades diferentes a las demás, porque tienen que ver con la forma en la que esa sociedad entiende el mundo que la rodea. En la mayoría de las veces tienen que ver con la historia de una región o con las personas que construyeron el futuro. No son fruto de la magia. Hubo todo un proceso para que existan. Con respecto a conmemoraciones, gusta a todos conocer el recuento de la parafernalia que tienen detrás. Esas historias ayudan a dar sentido a las evocaciones, sobre todo, a las propias vivencias. Razón por la que escuchar o leer un cuento o anécdota hace buscar consciente o inconscientemente las posibles conexiones con las propias historias.

En el año 1988 la UNESCO determinó que el 23 de abril de cada año fuese la fecha para celebrar el día del libro y conmemorar las muertes de William Shakespeare y Miguel de Cervantes. Si la ocasión resultó oportuna, puede que sí, puede que no o todo lo contrario. De igual manera, como en los test tontos se rotulan las respuestas con Falso o Verdadero, se calificarán así algunos hechos:

Verdadero: La celebración del día del libro tiene un personaje capital, Vicente Clavel, escritor, periodista, editor valenciano afincado en Catalunya y quien desde 1922 formó parte activa de la Cámara del libro de Barcelona, año de su creación. Desde entonces empezó a trabajar para conseguir la creación de un día del libro, y recibió el apoyo de Alfonso XIII para que esa celebración tuviera como fecha el 7 de octubre, día del nacimiento de Cervantes. Octubre no resultó adecuado porque coincide con el otoño, época de lluvias y frío. En consecuencia, en 1930 se trasladó la conmemoración al 23 de abril, alegándose la muerte de William Shakespeare y Miguel de Cervantes en ese día, en 1616.

Falso: SI para los ingleses Shakespeare murió el 23 de abril, para los países católicos ocurrió el 3 de mayo. La explicación: la fecha del 23 de abril de 1616, fue fijada por el calendario Juliano, de Julio Cesar, y la Europa católica se regía por el calendario Gregoriano, de Gregorio XII. Estos calendarios diferían en 10 días. Tampoco aciertan con el 23 como la muerte de Cervantes pues murió el 22 y fue sepultado el 23.

Verdadero: Desde 1930 y gracias al apoyo que recibió la Cámara del libro, como buen resultado de las gestiones de Vicente Clavel, se celebraba un verdadero reinado de las imprentas, con visitantes internacionales, presencia de famosos de la literatura, libreros sabios, editoriales de la Ciudad Condal y una fiesta de flores, autógrafos, conferencias y presencias maravillosas. Se celebraba la mayor fiesta mundial del libro, en la que lectores llenaban las calles de ciudades y pueblos de Catalunya, miles de puestos de ventas callejeras competían en ventas, centenares de autores firmando sus libros , cine de gánsteres, Carmen Miranda , excéntricos imitando a Gary Cooper y mujeres peinadas a lo Greta Garbo, hombres con tirantas estilo Charles Chaplin, jereces, vinos, tapas, mariscos y Jazz. Parecía, entonces, una elección natural que la Conferencia General de la UNESCO, celebrada en París en 1995, decidiera rendir un homenaje universal a los libros y autores en esta señalada fecha, alentando a todos, y en particular a los jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y a valorar las irremplazables contribuciones de aquellos quienes han impulsado el progreso social y cultural de la humanidad. Pero la festividad había que revestirla de intelectualidad. Nada mejor que ponerla a nombre de Cervantes y Shakespeare, no importaba que aquellas coincidencias fueran entradas con calzador.

Pasaron los años y en el 2019 en la fiesta de las letras y los escritores se vendieron más de un millón seiscientos mil libros (Catalunya tiene una población de 7,5 millones de habitantes) y más de 5 millones de rosas se entregaron en manos de madres, esposas, novias, amantes o amigas.

El Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor sirve para atraer a la causa de los libros y del derecho de autor a gran número de personas de todos los continentes y orígenes culturales y permite descubrir, valorar y explorar muchas vertientes distintas del mundo editorial: El libro, como vehículo de valores y conocimientos y como depositario del patrimonio inmaterial; el libro, como puerta de acceso a la diversidad de las culturas y como instrumento de diálogo; el libro, como fuente de ingresos materiales y obra de creadores protegidos por el derecho de autor.

En cuanto al amor y las rosas, celebrados el 23 de abril, el festejo se origina en San Jorge (San Jordi para los catalanes).Este santo fue un soldado romano que vivió entre el 275 y el 303 y murió el 23 de abril, martirizado. En el siglo IX surge su leyenda: Le representan montado en un caballo venciendo al dragón que custodiaba a una princesa y aseguran que de la sangre que brotó de la herida del dragón nació un rosal de rojas flores.

Colofón: Este año el coronavirus convirtió en desiertas las calles antes llenas de lectores, autores y libreros.